Bautiza tu casa

PORQUE NOMBRE A LA CASA

Primero quiero comentarte que en mi opinión ver casas con nombre propio te indica que esa casa, finca, chalet, etc… tiene personalidad y por supuesto, sus dueños.

He buscado un poco de historia y la tradición de poner nombres a las casas se puede decir que es desde la antigüedad hasta nuestros días. Como todo en la historia, la renovación y evolución de esos nombres fue acompasando las referencias culturales de cada época. Durante los siglos XVI y XVII, el nombre de la casa equivalía a “la propiedad de”, representaba al fundador de la casa o a su grupo familiar y delimitaba su identidad, su posición en la sociedad y su riqueza o importancia. Ese nombre funcionaba de puertas para adentro y hacia el centro de la comunidad, sin la necesidad de poner un cartel o algo que lo exteriorizara. También se usaba y se sigue usando el apellido familiar o la profesión.

Hoy en una decisión puramente personal, a veces se usan nombres de quiénes la habitan, a quién homenajea, cuál es su principal característica o para qué se construyó. En los pueblos pequeños de España las casas tienen nombre y cuando un visitante busca a “Fulano de Tal”, probablemente nadie lo conozca. Sin embargo, si preguntan por el nombre de la casa (relacionado muchas veces al oficio u ocupación), se puede llegar rápidamente a la persona.

En la ciudad no se produce en torno al nombre, ya que la numeración predomina y borra toda identidad de las personas que viven. Es cierto que algunos edificios tienen su nombre, pero más que nada por un tema empresarial o cooperativista.

Los motivos

Por todo lo escrito anteriormente, bautizar la casa es un acto de pertenencia y de alegría que fortalece el sentido de una determinada forma de vivir. Lo mismo pasa con el bautismo de los barcos, que de alguna forma, para los navegantes, también son una casa mientras están en el mar.

La psicología considera que realizamos un mayor aprecio de aquellas cosas a las que conocemos por su nombre propio, y de este modo es que andamos por el mundo apropiándonos de los objetos a través del lenguaje.

Poner nombre a una casa aumenta la sensación de propiedad, de pertenencia. Algunas personas lo consideran un ritual que es parte de la construcción del hogar. Y aquí, la diferencia entre las palabras “hogar” y “casa” nos da otra luz sobre el tema: el término hogar tiene una etimología derivada del latín “focus”, lugar se encendía el fuego y en cuyo alrededor se reunía la familia para calentarse; en cambio la casa refiere solo a la vivienda física.

Como elegir…

Como poner un nombre es algo muy personal solo te voy a dar unas ideas para que tu mismo puedas empezar.

Algo que se identifique desde fuera, ubicación, color arquitectura,….

Para que usas la casa, descanso, diversión….

Que rasgo te define mas, sencillo, clásico, romántico…

Si quieres homenajear a alguien, tus hijos, abuelos, padres,…

“Mi Refugio”

Mi casa tiene el nombre “El Refugio” ¿Porque? Pues porque así como yo lo entiendo, cuando llego a mi casa es mi espacio donde relajarme, donde me encuentro a gusto y donde me refugio de mi día a día, es como mi pequeña fortaleza.